Con Ciencia.
Antes de saber cómo se forma un tornado, hay que saber exactamente de qué fenómeno estamos hablando. Los tornados son una columna de aire que va rotando de manera muy violenta y que se extiende desde el suelo hasta la base de una nube que, en general, es cumuliforme.
Un tornado puede desplazarse varios kilómetros antes de desaparecer, dejando tras su paso graves daños materiales e incluso humanos. La mayoría, -con una anchura de unos 75 metros- alcanzan velocidades que oscilan entre los 65 y los 180Km/h, si bien algunos pueden llegar a alcanzar velocidades de hasta 450km/h -incluso más- y a tener una anchura de 2 kilómetros. Su recorrido, sin separarse del suelo, puede oscilar entre 80 y 100 kilómetros.
Las 7 condiciones necesarias para que se forme un tornado
Para que se forme un tornado se tienen que dar gran cantidad de condiciones; por suerte demasiadas para que por suerte resulten tan comunes.
- Una corriente de aire fría y otra caliente convergen en horizontal.
- Cuando se produce este encuentro, el aire caliente que debería estar por encima del frío queda atrapado en un plano inferior y ocasiona que ambas corrientes fluyan a diferentes alturas de forma paralela y en direcciones opuestas.
- A partir de ahí, la corriente de aire frío y seco desciende mientras que la otra, que es más cálida y húmeda se eleva, produciéndose una corriente en forma de tubo giratorio.
- La velocidad de esta corriente va aumentando según avanza el proceso. El aire caliente asciende y el frío desciende, con lo que el vórtice del tornado adopta una posición vertical.
- Cuando este vórtice toca el suelo, la corriente se acelera y produce un remolino en forma de trompo.
- El aire frío desciende alrededor de los flancos del trompo, y el flujo de aire caliente que está atrapado bajo la primera, encuentra en el vórtice una vía para ascender. Y así se eleva de manera vertical con más fuerza y con una mayor carga.
- Una vez que se forma el tornado ha alcanzado altura y potencia se produce un efecto de aspiración que es el que posibilita la capacidad de absorción de casas y viviendas a lo largo de su recorrido.
- EF0: 105 - 137 km/h (Daños leves: ramas partidas, chimeneas dañadas).
- EF1: 138 - 177 km/h (Daños moderados: techos levantados, autos desplazados).
- EF2: 178 - 217 km/h (Daños considerables: techos arrancados, árboles grandes desarraigados).
- EF3: 218 - 266 km/h (Daños severos: paredes destruidas, trenes volcados).
- EF4: 267 - 322 km/h (Daños devastadores: casas niveladas, vehículos lanzados).
- EF5: +322 km/h (Daños increíbles: cimientos descubiertos, estructuras de concreto destruidas).



Comentarios
Publicar un comentario